Cuando Josué, un narco de poca monta es eliminado, deja atrás a Sujo, su amado niño de cinco años. Sujo crecerá al lado de su tía, en medio de la estrechés económica y la constante amenaza del narco. Cuando el destino del padre parece alcanzarlo, Sujo huirá a la ciudad, donde dejará atrás su niñez y buscará una vida nueva. Él no lo sabrá nunca, pero cumplirá el deseo de su padre al nombrarlo como lo más bello que vio en la miseria de su infancia: un caballo negro y puro, llamado: